Napačna izbira? Nič za to! Ponujamo možnost vračila v 30 dneh
Z darilnim bonom ne morete zgrešiti. Obdarovanec lahko v zameno za darilni bon izbere karkoli iz naše ponudbe.
30 dni za vračilo blaga
Él Es siempre presente, en todas partes y más allá de lo existente. Todo principio proviene de Él y el fin de todas las cosas es Él.
Él Es Dios, Señor Altísimo, Rey Soberano, todopoderoso, siempre presente, y en todas partes, impronunciable, inaccesible. Él no tiene necesidades, ciertamente Él Es Santo, Él Es bueno, justo, generoso, perfecto, lleno de compasión y de amor inagotable.
Ya muchos han escrito acerca de Él, sin embargo, me ha parecido bien recopilar de manera cuidadosa, lógica y ordenada para ti, este recuento acerca de Él y del plan maravilloso que tiene para ti. El único propósito de este trabajo es edificarte, fortaleciendo y equipando tu fe en Él.
Pensé que escribiría este trabajo más avanzado en edad y con más experiencia, pero a Él le complació que fuera ahora. La Iglesia sólo somos mayordomos, sus manos y pies aquí en la tierra, y nos alegra obedecer sus instrucciones lo mejor que podemos. Algunos tardamos en entender esto.
Yo soy un simple laico y teófilo aficionado, no tengo autoridad eclesiástica, y mi vida no ha sido ejemplar (vergonzosamente), pero espero que Él me reciba en Aquel día gracias a su compasión y su amor inagotable e inquebrantable que supera por mucho el tamaño del Cosmos.
No recibí ninguna revelación especial. No soy famoso ni me interesa serlo. Me distraigo muy rápido con los sermones. No sé escribir canciones, componer música ni tocar instrumentos. Canto tan horrible que creo que amorosamente Él me retirará de Su coro celestial en aquel día para ponerme a hacer otra cosa (esto está bien por mí, y por el bien de los que se ahorrarán escucharme una eternidad).
Tampoco sé hablar bien en público, y me cuesta trabajo socializar, pero creo que investigar, reflexionar, interpretar y explicar, eso sí lo puedo hacer lo suficientemente bien como para entregárselo y ponerlo a la disposición de mi Rey, y de Su Iglesia. Después de todo, hasta la fecha sólo he recibido beneficios.
Este trabajo no intenta hacer una defensa de Dios (como si alguien pudiera enjuiciarlo). Él no necesita que le digan qué hacer, ni que alguien trate de justificar lo que Él se ha propuesto conforme a Su Voluntad. Posiblemente un buen teólogo se dará cuenta rápidamente de que este no es un trabajo erudito, de mis deficiencias y que definitivamente alguien ya escribió un mejor trabajo que este.
Quisiera ganarle en edad a Matusalén, pero desconozco cuánto tiempo Él me permitirá vivir en esta realidad, así que mejor no me arriesgo a dejar esta vida sin haber cumplido con la responsabilidad de escribir este trabajo para ti.
Lo he preparado tal y como me habría gustado que alguien me lo explicara, siendo yo alguien que siempre tiene preguntas para todo.
Espero que disfrutes leyendo este trabajo tanto como disfruté escribiéndolo.